En blanco

Me atraviesan decenas de pensamientos vacíos por segundo. Mi mente no consigue ver más allá en días grises, fríos y lluviosos. Únicamente consigue ataviarse una capa de invisibilidad por dentro y por fuera, para que no entre ni tampoco salga el aire gélido del invierno blanco.

No son días para la reflexión, no hay pausa, sopla el viento y me dejo llevar -y mis ideas vuelan hacia quién sabe dónde-. Se esfuman como un impulso pasajero.

Me siento frente a un folio -en blanco-, escribo sinsentidos y todos acaban en el pozo del olvido, como un día triste de enero, que se esfuma incluso antes de sentirlo -todos parecen iguales-.

Vivo en una dilema constante y fugaz. Una lluvia de ideas enturbia mi cabeza sin cesar, mi mente se llenar de colores, pero el papel sigue en blanco, pálido y huérfano de palabras cuerdas.

Recuerdo y relaciono ese sentimiento con un estudiante en pleno ataque de nervios. Aquella persona que ha estado estudiando durante meses, con la plena confianza de llegar al día del examen y sacar un sobresaliente pero que, sin embargo, se queda totalmente en blanco al escribir la fecha y su propio nombre.

No le encontrará explicación. Quizá los nubarrones ocupaban su mente sin darse cuenta. Por eso es bueno detenerse, tomar aire, respirar. Para sentirse vivo, para que los colores tapen un blanco existencial.

S.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s